introducción
Es un misterio, un mundo desconocido... es tan peculiar la forma en que nos miran los gatos. Parece que nos observan con desdén, pero descubrí algo cuando soñé con sus ojos: algo desconocido y estimulante. Los gatos son viajeros y grandes contadores de historias. Me sorprende pensar que su mirada refleja una especie de desconsuelo ante nuestra ignorancia, pero lo más curioso es su fidelidad hacia nosotros. Quizás sea porque, para un buen cuentacuentos, es esencial tener un buen oyente, y ellos nos consideran excelentes, aunque no comprendamos más que sus maullidos. Nuestra relación es tan cómica que parece que los insulta cada vez que se esfuerzan en contarnos sus travesías con ingenio y elocuencia. Quizás pierden la paciencia ante nuestra falta de imaginación; no lo sé. Conozco sus ojos, pero no sus pensamientos. Una noche soñé con mi gato, y en esa ocasión, me sorprendió. Su mirada me transmitía aquello que realmente necesitaba expresar. Los ronroneos y maullidos cobraron...